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LA INTERPRETACIÓN.COM |
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EL PAÍS, martes 6 de marzo de 2007
Una vez más equivocan a Freud con el peor de sus discípulos Fenichel, y digo el peor porque es el que más nombra los conceptos freudianos pero nunca en su sitio, eso sí en su museo de los conceptos freudianos tiene todos los nombres posibles y hasta hace que cada concepto quede clasificado en varios subconceptos. Los descubrimientos arqueológicos en su sitio no es lo mismo que los descubrimientos arqueológicos en el Museo, esa es la diferencia entre Freud y Fenichel que sus nombres comienzan por F pero no ocupan el mismo lugar en el Psicoanálisis. Coleccionar aves no te hace especialista en ellas, y a Fenichel haber dicho que toda persona que padece de abusos sexuales se convierte en abusador no le hace psicoanalista, más bien ha hecho daño a todos aquellos que han creído en dicha fórmula fácil. Los delincuentes se defienden y justifican con la fórmula de Fenichel, lo podemos leer en los periódicos del martes día 6 de marzo, y en muchas películas como recurso policial o jurídico. Freud sin embargo pasó de creer en las vivencias de abusos sexuales a teorizar sobre el complejo de Edipo como fantasía universal, como máquina por la que es necesario que pasemos para hacernos sujetos del lenguaje, para hacernos humanos. Incluso llega a decir que los neuróticos no abundan más entre los sujetos que han padecido de abusos como entre los que no los han padecido. Y neuróticos no quiere decir delincuentes ni criminales porque en general los neuróticos están afectados en la acción, fantasean lo que los perversos realizan. Sería necesario abandonar las interpretaciones hechas porque en psicoanálisis no existen, se hacen, se construyen y siempre dentro de una experiencia analítica. El Vigía Distraído 6
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